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¡Hasta sonríen para la foto! Detienen a taxistas agresores de auto en Cancún

Un vídeo difundido en las redes sociales expone la violencia descontrolada en la zona turística de Cancún, estado de Quintana Roo, México, donde se observa a dos taxistas atacando brutalmente una camioneta negra. Bajo la falsa impresión de que se trataba de un Uber, estos taxistas arremetieron contra un vehículo oficial del aeropuerto, evidenciando una lamentable falta de discernimiento.

El altercado tuvo lugar en la avenida Yaxchillán y muestra cómo los taxistas abordan agresivamente al conductor de la camioneta, quien se ve obligado a huir apresuradamente con la cajuela abierta para evitar más daños. Las turistas que estaban a bordo salen precipitadamente del vehículo, y una de ellas, visiblemente aterrada, no puede evitar sollozar.

Los gritos de la mujer que filma la escena resuenan en la grabación, exigiendo a los taxistas que cesen su agresión y pidiendo a la policía que tome cartas en el asunto. La angustia de su voz refleja la indignación generalizada por esta flagrante amenaza al turismo y la aparente impunidad de los perpetradores.

A pesar de que la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo identificó a los agresores como Alex «N» y Yorzua «N», su inicial remisión a un juez calificador por meras infracciones administrativas generó una justificada indignación pública, ya que los taxistas detenidos parecían jactarse en la foto de registro.

Ante la creciente presión, la Fiscalía General del Estado finalmente intervino, enviando personal al Centro de Retención Municipal para registrar la denuncia del conductor afectado. Con base en este testimonio, la Fiscalía ha entregado a los dos agresores al Ministerio Público, donde enfrentarán cargos por robo agravado, daños y lesiones.

Aunque la FGE de Quintana Roo ha confirmado en las redes sociales que los taxistas permanecen bajo la custodia del Ministerio Público, este incidente pone en evidencia la incapacidad del gobierno municipal de Cancún para mantener la seguridad y la paz en sus calles turísticas, una lamentable realidad que amenaza tanto a los visitantes como a los residentes locales.